
Teognis de Mégara (circa. VI-V a.C.
- Refleja un cambio de circunstancias en el mundo de la aristocracia griega decadente. Por una lado la clase noble está empobrecida, llena de desconfianza hacia el futuro pacta con los nuevos ricos y nos invita al carpe diem para olvidar. Sin emargo, su fuerte espíritu de clase nos invita al trato solo con los mejores (ἀγαθοί , los nobles, los grandes terratenientes), y evitar el contacto con los (κακοί) advenedizos, los que no poseen nada
- ...."no trates con hombres viles,
sino está siempre unido con los buenos;
bebe y come con aquellos, reúnete con aquellos
y sé grato a aquéllos cuyo poderío es grande".... - Es constante su preocupación por el amigo fiel: la amistad debe unir a los hombres de posición para recuperar su dominio.
- La prudencia, la moderación, la firmeza ante el mal, la (ἁρητή), son preferibles a los bienes de la fortuna, que cambian continuamente de manos.
Dístico 133-142
Nadie, oh Cirno, es culpable de su infortunio o de su riqueza,
sino los dioses que otorgan lo uno y lo otro.
Ningún hombre, cuando se afana en una empresa, conoce en su corazón,
si es al final útil o perjudicial.
A menudo quien creía obrar mal hizo un bien,
y pensando hacer bien ha hecho un mal.
A ningún hombre se le cumplen todos sus deseos;
los límites de los imposible le detienen.
Los hombres, sin embargo, como ignorantes que somos, tenemos vanas esperanzas, mientras los dioses lo concluyen todo conforme a su deseo.
Dístico 237-252
Alas te he dado, con ellas el infinito mar
y la tierra toda ligero en tu ascenso
recorrerás volando.
Te encontrarás en todos los banquetes y festines,
en muchos labios;
hermosos jóvenes bellos y dulces sones te cantarán
acompañados de melodiosas flautas.
Cuando a las lastimeras mansiones de Hades llegues
bajo las entrañas de la sombría tierra
aun muerto, jamás perderás tu gloria;
con nombre eterno, Cirno,
permanecerás en la mente de los hombres,
caminante por la tierra de Grecia y por las islas,
atravesando el incansable mar en peces rico;
no necesitas de grupas de caballos,
será el regalo hermoso de las Musas coronadas de violetas quien te llevará,
y mientras haya tierra y sol existirás por igual
para todo aquel que ahora o mañana ame el canto.
(Pero a mí nada de aprecio me das,
como a un niño pequeño me engañas con palabras)
versos 53- 59
Ah, Cirno, esta es aún nuestra ciudad, pero es otra su gente.
Los que antes no sabían de leyes ni derechos,
los que cubrían sus flancos con pieles de cabras,
y fuera de esta ciudad, como gamos, pastaban,
ahora son gentes de bien, Polipaides; y los nobles de antes
ahora son pobres gentes .¿Quién puede soportar el ver eso?
http://rociopgn8.blogspot.com/
ResponderEliminarSeño no puedo publicar en el blog, así que puse en el mío lo de la selección de poemas de Arquíloco. Un saludo.